viernes, 22 de agosto de 2014

15 Cosas A Las Que Debes Renunciar Para Ser Feliz.


1. Renuncia a tu necesidad de tener siempre la razón.
Hay muchos de nosotros que no podemos soportar la idea de estar equivocado. Querer tener siempre la razón, tomamos el riesgo de acabar con grandes relaciones o causar una gran cantidad de estrés y dolor, para nosotros y para los demás, simplemente no vale la pena. Cada vez que sientas la necesidad “urgente” de tener una pelea sobre quién tiene razón y quién está equivocado, hazte esta pregunta: “¿Prefiero tener razón, o prefiero ser amable?” ¿Qué diferencia va a haber? ¿Es tu ego realmente tan grande como para no poder evitarlo?


2. Renuncia a tu necesidad de control.
Debes estar dispuesto a renunciar a su necesidad de controlar siempre todo lo que le sucede a usted y alrededor de usted, las situaciones, eventos, personas, etc Ya sea que estén seres queridos, compañeros de trabajo, o simplemente extraño te encuentras en la calle, sólo les permite ser. Permita que todo y todos sean tal y como son y verás cuánto mejor voluntad que te hacen sentir.
“Al permitir que se vaya todo se hace. El mundo es ganado por aquellos que dejarlo ir. Pero cuando intenta e intenta. El mundo está más allá de ganar. “Lao Tzu


3. Renuncia a la culpa.
Renuncia a tu necesidad de culpar a otros por lo que tienen o no tienen, por lo que sientes o lo que no sientes. Deja de desperdiciar tus cualidades y empieza a tomar las responsabilidades de tu vida.

4. Renuncia a tu diálogo interno de auto-derrota.
¿Cuántas personas están haciéndose daño a sí mismos debido a su mentalidad negativa, contaminada y repetitiva? No creas todo lo que tu mente te está diciendo, especialmente si es negativo y contraproducente. Tú puedes ser mejor que eso.
“La mente es un excelente instrumento si se usa correctamente. Sin embargo, si se utiliza erróneamente se vuelve muy destructiva”. Eckhart Tolle

5. Renuncia a las creencias que te limitan
Sobre lo que puedes o no puedes hacer, sobre lo que es posible o imposible. A partir de ahora, ya no vas a permitir que tus creencias te limiten y te mantengan atrapado en el lugar equivocado. Abre la mente y experimenta!
“Una creencia no es una idea en poder de la mente, es la mente en poder de una idea.” Elly Roselle

6. Renuncia a quejarte.
Renuncia a la constante necesidad de quejarte de tantas, tantas, tantas cosas; personas, situaciones, o acontecimientos que te hacen infeliz, triste y deprimido. Nadie puede hacerte infeliz, ninguna situación puede hacerte sentir triste a menos que tú lo permitas. No es la situación que desencadena estos sentimientos en ti, sino la forma en la que elijes afrontarlo. Nunca subestimes el poder del pensamiento positivo.

7. Abandona el lujo de criticar.
Renuncia a la necesidad de criticar las cosas, hechos o personas que son diferentes a ti. Todos somos diferentes, pero todos somos iguales. Todos queremos ser felices, todos queremos amar y ser amados y todos queremos ser entendidos. Todos queremos algo, y ese algo es deseado por todos nosotros.

8. Renuncia a tu necesidad de impresionar a los demás.
Deja de intentar ser algo que no eres sólo para hacer que otros te acepten. No funciona de esta manera. En el momento en que dejas de intentar ser algo que no eres, es cuando te quitas todas las máscaras, es el momento en que te aceptas realmente a ti mismo y desde luego encontrarás personas que se sentirán atraídas por ti, sin esfuerzo.


9. Renuncia a tu resistencia al cambio.
El cambio es bueno, te ayudará a moverte de A hacia B. El cambio te ayudará a hacer mejoras en tu vida y también en la vida de los que te rodean. No te opongas! sigue tu camino y acepta el cambio.
“Sigue tu dicha y el universo te abrirá puertas donde sólo había muros” Joseph Campbell

10. Renuncia a las etiquetas.
Deja de etiquetar esas cosas, personas o eventos a las cuales no entiendes y las ves como raras o diferentes e intenta poco a poco abrir tu mente. La mente sólo funciona cuando está abierta. “El nivel más alto de ignorancia es cuando rechazas algo de lo cual no sabes nada.  Wayne Dyer

11. Renuncia a tus miedos.
El miedo es sólo una ilusión, no existe, uno mismo lo crea. Todo está en tu mente. Corrige el interior y el exterior se pondrá en su lugar.
“De lo único que tenemos que temer es del propio miedo.” Franklin D. Roosevelt

12. Abandona las excusas.
Envíalas a empacar y diles que están despedidas. Tu ya no las necesitas. Muchas veces nos limitamos debido a la gran cantidad de excusas que utilizamos. En lugar de crecer y trabajar en la mejora de nosotros mismos y de nuestras vidas, nos quedamos atascados, nos mentimos a nosotros mismos, utilizando todo tipo de excusas; excusas que el 99,9% de las veces ni siquiera son reales.


13. Abandona el pasado.
Lo sé, lo sé, es muy difícil. Sobre todo cuando el pasado se ve mucho mejor que el presente y el futuro parece tan aterrador, pero hay que tener en cuenta el hecho de que el momento presente es todo lo que tienes y todo lo que siempre tendrás. El pasado que ahora estás anhelando y estás soñando, fue ignorado por ti cuando era tu presente. Deja de engañarte a ti mismo. Está presente en todo lo que haces y disfruta de la vida. Después de todo la vida es un viaje, no un destino. Ten una visión clara para el futuro, prepárate, pero siempre está presente en el ahora.



14. Abandona el apego.
Este es un concepto que, para la mayoría de nosotros es tan difícil de entender y tengo que decir que fue para mí también y todavía lo es, pero no es algo imposible. Consigues ser mejor y mejor con el tiempo y la práctica. En el momento de desprenderse de todas las cosas, (y eso no significa que renuncias a tu amor por ellas, porque el amor y el apego no tienen nada que ver entre sí; el apego viene de un lugar de miedo, mientras que el amor… bueno, el verdadero amor es puro, amable, y solidario, donde hay amor no puede haber miedo, y por eso, el apego y el amor no pueden coexistir) te vuelves tan tranquilo, tan tolerante, tan amable y tan sereno que se llega a un lugar donde serás capaz de entender todas las cosas sin siquiera intentarlo. Un estado más allá de las palabras.

15. Renuncia a vivir tu vida en base a las expectativas de otras personas.
Demasiadas personas están viviendo una vida que no es la que debería estar viviendo. Ellos viven sus vidas de acuerdo a lo que otros piensan que es mejor para ellos, viven sus vidas de acuerdo a lo que sus padres, a lo que sus amigos, sus enemigos y sus maestros, su gobierno y los medios piensan que es mejor para ellos. Ignoran su voz interior, esa llamada interior. Están tan ocupados con agradarle a todo el mundo y cumplir las expectativas de otras personas, que pierden el control sobre sus vidas. Se olvidan de lo que los hace feliz, lo que quieren, lo que necesitan…. y, finalmente, se olvidan de sí mismos. Tú tienes una vida, en este momento, por lo que la debes vivir, apropiarte de ella, y sobre todo no dejar que las opiniones de otras personas te distraigan de tu camino.
Esta es una gran lista. Las personas necesitamos que nos recuerden estas cosas y lo verdaderamente poderosos que todos y cada uno de nosotros somos. Si te ha gustado esta lista, asegúrate de compartir este mensaje con tus amigos y familiares!

Tomado de: http://www.upsocl.com

Por: Tania Encalada

22 – 08 – 2014 

sábado, 5 de julio de 2014

Enseñar a los niños a ser ordenados. Educar en valores


Educar a los niños en el valor del orden


El orden es la acción de dejar las cosas en el lugar que les corresponde. Desde la infancia, los niños deben aprender el valor de ser ordenados, y es en estas primeras etapas de la vida, cuando es más importante educar al niño para que ordene sus cosas. 

Si son los padres quienes siempre ordenan y recogen los juguetes, habitación o enseres del niño, éste se acostumbrará a la situación y más adelante, durante la pre adolescencia o adolescencia será mucho más difícil conseguir que sea ordenado.

Consejos para conseguir que los niños sean ordenados

Estas son algunas pautas e ideas que te ayudarán a que tus hijos aprendan el valor del orden:

1- Educa con el ejemplo. Si tus cosas están ordenadas, mantienes un orden general en la casa, al niño le será más fácil aprender que cada cosa tiene su sitio.

2- Ayúdale a ordenar. Los primeros años no basta con pedir al niño que recoja sus juguetes, has de sentarte con él y enseñarle dónde ha de guardar sus cosas para poder encontrarlas cuando quiera volver a jugar.

3- Podéis organizar juegos de guardar, como cronometrarle para ver cuántos juguetes recoge en el tiempo que determines.

4- A los niños les resultará más divertido si cantáis canciones divertidas para recoger la habitación, como la canción de guardar: "A guardar, a guardar, cada cosa en su lugar, a recoger, a recoger, que mañana hay que jugar".

5- Puedes tener cajas o cestos de juguetes para que la acción de ordenar sea más sencilla: la caja de los coches, el cesto de las muñecas, la caja de los bloques de construcción.

6- No sólo se trata de que el niño ordene sus juguetes, sino todas sus pertenencias: zapatos, camisetas... Enséñale dónde va cada prenda en su armario para que cuando se la quiera poner la encuentre fácilmente.


7- Has de hacerle comprender que tener los juguetes ordenados al final del día, le ayudará a retomar el juego en otro momento. Si no tapa las témperas y las ordena, la próxima vez estarán secas y no servirán.


Tomado de: http://www.conmishijos.com
Por. Tania Encalada
05 / 07 / 2014 

¿Qué hacer ante las malas contestaciones en los niños y niñas?



Cuando los pequeños toman como hábito responder a lo que les adultos les dicen, entramos en una dinámica de conflicto.

Los adultos se desesperan, no comprenden porque los pequeños responden y no saben cómo llevar esa situación.

En determinados momentos los niños y niñas se vuelven contestones. Cuando les corregimos responden. No aceptan lo que se les dice y quieren dar su opinión, eso es normal y no es malo, pero lo hacen de malos modos, y aquí es donde está el problema.

Es bueno que el pequeño de su opinión y que evalué críticamente lo que se le dice, pero debemos prestar atención al modo y la situación en la que lo hacen.

Ante una riña pueden explicar su punto de vista pero no deben contestar y entrar en una lucha con nosotros.

Porque contestan los niños y niñas

Los niños a lo largo de su crecimiento van desarrollando su personalidad, es importante que aprendan a establecer su propio criterio y que cuestionen lo que se les dice. Pero deben saber hacerlo con educación y desde el respeto. Debemos enseñarles que se puede dar la propia opinión, que de hecho es importante que lo hagan,  pero con buenos modos.

En estos momentos de desarrollo de la personalidad y formación de la propia identidad, es normal que los niños y niñas respondan y quieran tener opinión. A nivel emocional los pequeños necesitan desvincularse afectivamente de la figura de los padres como camino necesario para reafirmar su propia personalidad.

10 RECOMENDACIONES PARA EVITAR Y MANEJAR LAS MALAS CONTESTACIONES

1.    Ten en cuenta que no es nada personal contra nosotros. No lo tomes como un ataque personal, entiéndelo como parte normal del crecimiento y desarrollo del niño/a.

2.    Evita entrar en una lucha directa. No respondas con malos modos, no entres en un conflicto con ellos.

3.    Ante una mala contestación trata de averiguar lo que hay detrás de la misma. Si es porque está cansado, molesto por algo, que es lo que le desagrada para contestar así; o si simplemente es un hábito aprendido. Para ello pregúntale que es lo que le pasa, obsérvale cuando contesta.

4.    No debes dar demasiada importancia  a la mala contestación. Cuando damos importancia a algo lo podemos estar reforzando o entrando en una dinámica que queremos erradicar. En lugar de eso, cuando te conteste mal, ignórale hasta que lo haga adecuadamente y con educación.

5.    Explícale, sin alterarte y sin entrar en discusión, que si no te dice las cosas de manera adecuada no le vas a escuchar. Le puedes decir lo siguiente: “me parece bien que me expliques lo que no te gusta, pero no puedes decirlo gritando o contestando mal, si lo haces así no te voy a escuchar. Estaré encantado de dialogar contigo y que me expliques tu opinión, pero cuando me hables con educación.” Después de explicarle esto no le des más vueltas al tema, no hables más de ello, en todo caso repites lo que le has dicho de nuevo.

6.    Déjale claro que no vas a pasar las malas contestaciones, para ello no prestes atención a las mismas y haz que lo sepan: “ entiendo que no te guste esta norma o esta situación, pero no vamos a consentir que respondas mal”

7.    Emplea algún tipo de castigo que le haga reflexionar cuando tenga una mala contestación, como llevarle al rincón de pensar, etc.

8.    Modelado. Haz de ejemplo, no le respondas con una mala contestación y tampoco las emplees con otros miembros de la familia o personas.

9.    Cuando el pequeño nos dé su opinión, ya sea en contra de algo que le decimos, pero lo haga de una manera adecuada, con respeto, le atenderemos y le reforzaremos esa conducta.

10. No critiques nunca a la persona, critica la contestación, pero no al niño o niña.

Tomado de: http://www.educapeques.com

Por: Tania Encalada 
05 / 07 / 2014 

miércoles, 28 de mayo de 2014

7 CONDUCTAS DAÑINAS QUE TENEMOS CUANDO ESTAMOS ENAMORADOS


El amor… esa cosa maravillosa que nos transporta hasta las nubes, nos dibuja una sonrisa tonta y no nos deja ni pensar. Sin embargo, cuando estamos enamorados de alguien puede que nos ceguemos por nuestros sentimientos y hagamos cosas que dañen a los demás, a nuestro ser amado y a nosotros mismos. Hoy te aconsejamos para que evites estas conductas dañinas que pueden surgir cuando estamos enamorados.


1.    Creer que va a durar para siempre: Si tienes suerte, estarás con esa persona toda la vida, y eso es algo bueno. Sin embargo, puede que tengas algunas relaciones temporales hasta que encuentres a la persona adecuada. No te obsesiones con la idea de que estarás para siempre con esa persona, ya que si la situación no funciona puede que salgas más herido de lo esperado.
     Sin duda alguna, el amor es hermoso; por eso, no podemos dejar que algunas conductas dañinas acaben complicándolo todo. 


3.    Asumir que solo los sentimientos de tu pareja importan: Es normal que te preocupes por los sentimientos de tu pareja, pero no al punto de creer que son lo único que importa. Ambos deben ser felices, por lo que si hace cosas que te molestan, debes decirlo. Estar en un pareja no significa que debes sacrificar constantemente lo que sientes por el otro, para que una relación dure lo importante es comprometerse.


4.    Flaquear en otras áreas: Cuando estás trabajando, presta atención a las tareas que debes realizar: puedes pensar en tu pareja a lo largo del día, pero tienes que estar centrado en lo que haces. No puedes dejar de trabajar, estudiar o tener otras obligaciones. 


5.    Necesitarlo: Es malo si no puedes estar ni una hora sin enviarle un mensaje de texto a tu pareja. Mantente ocupada: es lindo que te preocupes por tu pareja, pero no es normal que te pases pensando en él todo el tiempo. Esto puede llegar a cansar al otro, por lo cual es bueno mantenerse separados un tiempo, aunque solo sean un par de horas. 

6.    Gastar mucho dinero: Cuando estás en una relación, es lógico que tengas ganas de hacer muchas cosas nuevas y experimentar juntos. No tiene nada de malo irse de vacaciones, a cenar o a algún sitio interesante; sin embargo, no es imprescindible dejar la cuenta corriente en 0 para demostrar el amor: si se quieren de verdad, no necesitarán de grandes cosas para estar bien. 


7.    Pasar todo el tiempo juntos: Antes de conocer a tu pareja tenías amigos y familia, y así debe seguir siendo. Es cierto que tienes que repartir el mismo tiempo entre más personas, pero no puedes pasar pegada a tu pareja las 24 horas. Los verdaderos amigos entenderán que debes dedicar algo de tiempo a tu relación, pero no pueden aceptar que los dejes de lado por la misma. 

8.    Poner a tu pareja primero: Sin duda, amas a tu pareja, pero no puedes ponerla primera en cualquier situación: aunque sea una parte importante de tu vida, tu familia, tus amigos y tu trabajo también lo son. Muchas personas enamoradas creen que si no ponen a su pareja primero, la relación se terminará; eso no es así, hay cosas que obviamente son primordiales en determinados momentos. 



Por: Tania Encalada

          28 / 05 / 2014 

jueves, 22 de mayo de 2014

CÓMO QUEMAR GRASAS AL DORMIR


La Relación Entre el Sueño y el Peso

 ¿Sabías que el buen dormir influye en la capacidad del cuerpo de quemar grasas? Así es, el sueño también nos ayuda a adelgazar, por lo tanto, te recomendamos leer estos consejos para aprender cómo quemar grasas al dormir.


¿Por qué el buen dormir tiene incidencia en nuestro peso corporal? La respuesta es simple: La falta de descanso genera un desequilibrio hormonal en el organismo que afecta el metabolismo. Algunos de los efectos de ese desequilibrio pueden ser un aumento del apetito y la dificultad de sentirnos satisfechos tras las comidas.

Además sufrimos antojos de alimentos con azúcar e hidratos de carbono, lo cual hará que comamos de más y aumentemos de peso. La razón es que cuando dormimos poco aumentan en el organismo los niveles de una hormona llamada ghrelin, que reduce el ritmo metabólico y la manera en que podemos quemar grasas.

Por otro lado, obtener un descanso adecuado estimula concretamente la capacidad del organismo de quemar grasas, ya que durante el sueño el cuerpo metaboliza carbohidratos para transformarlos en energía. La falta de sueño o el dormir poco e interrumpidamente interfiere con este importante proceso metabólico y como consecuencia se acumula grasa en el cuerpo.

Cómo adelgazar durmiendo

Lo ideal para un buen descanso es tener no menos de 7 horas de sueño y no más de 9. Por eso, a continuación, te daremos algunos consejos para dormir bien y ayudar a tu metabolismo en la tarea de quemar grasas. 



Ejercicio
Hacer ejercicio físico incide en tener un sueño profundo y descansado, ya que el ejercicio reduce el nivel de hormonas de estrés y relaja al cuerpo. Esto generará un mejor descanso y por ende un mayor metabolismo para quemar grasas.

Aromaterapia
La aromaterapia es una aliada para el buen dormir. Utilizar un aceite esencial como el de lavanda para la relajación antes de dormir (en masajes, baño de inmersión, difusor con hornillo o almohadilla rellena) ayudará a una mejor calidad de sueño y a acelerar el metabolismo.

Acostarse temprano
La calidad de sueño es mejor cuando dormimos más temprano. Intenta también tener un horario fijo para dormir y despertar.

Apagar la computadora y la TV
Las luces artificiales de las pantallas emiten ondas que pueden afectar tus patrones de sueño. Por eso, siempre apaga tu computadora y tu televisor 30 minutos antes de dormir.

Oscuridad
Procura dormir en una habitación sin luz. La luz artificial afecta el biorritmo y la capacidad de dormir profundamente, aunque no lo notemos.

Si eres capaz de seguir estos consejos para un mejor descanso, tu metabolismo te lo agradecerá y verás cómo quemar grasas al dormir es algo posible.



Por: Tania Encalada
22 / 05 / 2014 

Indicadores para detectar si su hijo acosa


Cada vez los padres se interesan más por saber si su hijo es acosado, pero pocos saben reconocer si es el acosador.

Cuando se produce acoso escolar algunos padres identifican las señales de que su hijo está siendo víctima de la burla de otros niños. Sin embargo, tal y como señala Irene López Assor, directora de la Fundación Gestiona, «son pocos los padres que se interesan por reconocer las conductas del ‘acosador’, y menos los que analizan posibles actitudes de bullying en sus hijos».


Desde esta fundación, la entidad sin ánimo de lucro orientada a apoyar al sector educativo y a los profesionales de la enseñanza, señala que existen que nuestro hijo está acosando a otros niños en el colegio. Destacan con preocupación que existe una tendencia generalizada en los padres a restar importancia a los indicadores de que sus hijos pueden estar acosando a otros compañeros. «Admitir que tenemos a un acosador en casa no es plato de gusto para nadie. Por eso, tratar de exculpar a nuestros hijos con frases como ‘no se ha dado cuenta’ o ‘es cosa de niños’ es un error muy frecuente. Pero combatir el acoso escolar es una responsabilidad de todos.

La primera tarea consiste en concienciar a los padres de los acosadores de que esas agresiones, ya sean físicas o verbales, psicológicas, pueden causar un daño real a quienes las sufren y que es necesario erradicarlas», señala López Assor.

Los autores de este trabajo también recuerdan la importancia de que los niños reciban un buen ejemplo en el entorno familiar, ya que «los hijos imitan en el colegio los comportamientos que ven en su entorno familiar».

Indicadores de que es un acosador

Escasa empatía con el entorno en general. Al niño le resulta muy complicado meterse en la piel de otros y, como consecuencia de ello, es a veces cruel con quienes le rodean. Tras esa conducta poco amable no parece sentirse mal consigo mismo ni arrepentido por su comportamiento.

Poco control de la ira. Es normal que nuestro hijo sienta rabia en ocasiones, pero dicha rabia ha de estar sometida a un cierto control y asociada a un previo ataque de terceros. Los niños con tendencia acosadora se enfadan con mucha facilidad, tienen una muy baja tolerancia a la frustración, son caprichosos y exigentes con los padres y nada parece ser suficiente para ellos.

Incapacidad para reflexionar. El chico no integra adecuadamente actos y consecuencias de los mismos, por lo que la relación entre ambos es caótica y aleatoria. Los adultos de su ámbito no han sabido o no se han preocupado de transmitirle esa relación. Esto viene a darse cuando las fuentes de motivación del menor no están adecuadamente identificadas por padres y docentes.

Déficit de habilidades en resolución de conflictos. Carece de herramientas o habilidades para resolver el conflicto que se presente o, en su caso, para pedir ayuda. Ante una situación conflictiva, el niño se frustra y seguidamente entra en ira. Todo ello desemboca en actos agresivos con sus compañeros, sin importarle las consecuencias, ya que solo quiere expresar dicho estado emocional.

Baja autoestima. La falta de seguridad en sí mismo propicia las demostraciones de poder sobre otros. La constante necesidad de hacerse notar y marcado sentido del ridículo sale al exterior en forma de conducta dominante y agresiva.

Excesiva autonomía personal. El menor hace su voluntad, tiene asimilados pocos límites en su comportamiento y no da explicaciones a sus padres de sus actos. Esto puede estar provocado por una ausencia de control parental que hace que el menor no se sienta observado y crea que tiene vía libre para campar a sus anchas.

Llama constantemente la atención. Muchos comportamientos de acoso responden a la necesidad del menor de obtener la atención de sus padres. Conseguirla, aunque sea a través de conductas agresivas con los demás, es un premio para él.

Manía persecutoria. El niño tiene una percepción errónea de la intencionalidad de los otros; piensa que los demás están en su contra y que el mundo es un lugar hostil donde la única defensa eficiente es un ataque. La agresividad, física, verbal y psicológica, constituye la piedra angular de su interacción con un entorno que está siempre al acecho. Esperando un momento de debilidad suya para echársele encima.



Por. Tania Encalada

22 / 05 / 2014  

EL CASTIGO A LOS NIÑOS Y SUS ALTERNATIVAS


Las consecuencias del castigo a los niños


 Para educar a los hijos es necesario, además de proporcionarles atención y afecto, enseñarles a respetar límites. Una enseñanza en la que es preciso no caer en el autoritarismo de otras épocas, pero tampoco en la negligencia. ¿Es necesario castigar para conseguirlo? Te señalamos algunas claves de los castigos, sus consecuencias psicológicas y la necesidad de elaborar pautas para la educación de los niños.

CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS DEL CASTIGO

Los estudios realizados sobre la utilización del castigo como procedimiento para educar al niño y enseñarle a respetar límites y corregir conductas inadecuadas reflejan que éste implica riesgos significativos que es preciso tener en cuenta, entre los cuales cabe destacar los siguientes:

- La dificultad de lograr mediante el castigo el efecto corrector deseado, sobre todo a largo plazo y cuando la persona que castiga no está presente.

- El riesgo de modificar con el castigo conductas que no se quiere modificar, pero que guardan cierta relación con la conducta castigada, o que el niño debería manifestar cuando se produce la reacción negativa que el castigo origina.

- La dificultad de que los niños perciban el castigo como algo motivado por su propia conducta y que no lo consideren injusto ni desproporcionado. Cuando así sucede, sus efectos pueden ser, incluso, los contrarios a los buscados.

- El riesgo de que la persona que castiga (el padre o la madre, por ejemplo) tienda a ser evitada en el futuro, al quedar asociada al carácter aversivo y desagradable del propio castigo.

- Cuando, al aplicar el castigo, el adulto manifiesta hacia el niño una conducta agresiva, como sucede en el denominado castigo físico, éste supone, además de las dificultades anteriores, un modelo violento que el niño puede seguir en el futuro, o aceptar que los demás lo empleen con él, incrementando así el riesgo de ser con posterioridad agresor o víctima.

Disciplina educativa y eficaz


Las dificultades anteriormente expuestas, que caracterizan a los castigos tradicionales, pueden ser superadas si la enseñanza de los límites cumple las condiciones que se analizan a continuación:

1. Las normas están claramente definidas, los adultos se comportan coherentemente con ellas, proporcionando así un modelo de los valores que tratan de enseñar, y los niños participan activamente en su definición y en el establecimiento de lo que deberán hacer si no las respetan.

2. La eficacia de las normas se reduce cuando las transgresiones graves quedan impunes, puesto que la impunidad es interpretada como un apoyo implícito al comportamiento antisocial. Por eso, la permisividad con dichos comportamientos cuando éstos son extremos, los incrementa.

3. Se promueven a través de la disciplina cambios cognitivos, emocionales y de comportamiento, ayudando a que los niños entiendan por qué es inadecuada la conducta que deben cambiar, se arrepientan de dicho comportamiento e intenten reparar el daño que han originado. 

4. Para prevenir que las conductas inadecuadas vuelvan a repetirse es necesario favorecer alternativas. Y para conseguirlo, hay que averiguar qué función cumple para el niño la conducta inadecuada, qué consigue con ella y ayudarle a desarrollar una forma positiva de lograr dicho objetivo.

5. La disciplina debe ayudar a ponerse en el lugar de aquellos a los que se ha hecho daño, estimulando esta importante capacidad, la de ponerse en el lugar de los demás, uno de los motores más importantes del desarrollo social y emocional.

6. Hay que evitar reñir continuamente a los hijos por conductas de escasa relevancia, porque estas riñas continuas no suelen ser útiles y reducen la calidad de la comunicación.

7. Conviene plantear la corrección de la conducta inadecuada en un contexto que favorezca la comunicación, para lo cual es preciso:

  • Elegir un momento oportuno, evitando las situaciones de tensión.
  • Analizarlo en relación a conductas específicas, sin caer en las descalificaciones globales, ni en las expresiones que puedan ser interpretadas como cuestionamiento del afecto incondicional que hay que manifestar a un hijo o a una hija siempre.
  • Evitar los monólogos, estimulando la participación del niño o niña en la comunicación.
  • Favorecer que pueda expresar por qué se comportó así, cómo cree que puede contribuir a reparar el daño originado y evitar que vuelva a repetirse dicha situación.
  • Ayudarle a llevarlo a la práctica.


8. La eficacia de los adultos para enseñar a respetar límites aumenta cuando tienen una relación de calidad con los hijos/as, en la que existan suficientes oportunidades de realizar juntos actividades gratificantes (en situaciones relajadas, no conflictivas) y disfrutar conjuntamente.


Por María José Díaz -Aguado. Catedrática de Psicología de la Educación de la Universidad Complutense.


Por Tania Encalada
22 / 05 / 2014